Qué te dicen tus estadísticas de lectura
Todo el mundo cree saber qué lee. Y luego llega el gráfico de géneros y resulta que la persona que dice leer «un poco de todo» lleva catorce fantasías y dos ensayos. Las estadísticas de lectura no sirven para presumir de cifras: sirven para desmontar la versión que te cuentas de ti misma como lectora.
Esta página repasa los siete gráficos que verás, qué revela cada uno y —esto importa más— cuáles engañan si los miras mal.
Libros por sección
El reparto de tu biblioteca entre las cinco secciones. Parece el gráfico más aburrido y es el que más rápido diagnostica un problema: si la lista de deseos triplica a los terminados, tienes un hábito de acumular libros, no de leerlos. Es un patrón tan común que los japoneses le pusieron nombre, tsundoku, y verlo dibujado suele bastar para frenarlo un poco.
La otra lectura útil está en los abandonados. Mucha gente tiene esa sección vacía no porque termine todo, sino porque le da apuro marcar el abandono y deja los libros para siempre en «leyendo ahora». Una sección de abandonados sana es señal de que sabes cortar a tiempo.
Páginas leídas
Aquí las páginas se separan en tres barras: las de los libros que tienes en curso, las de los terminados y las de los abandonados. Los abandonados suman solo hasta donde llegaste, que es lo correcto: dejar un libro en la página ciento veinte no borra esas ciento veinte páginas.
Es el número que mejor mide el esfuerzo real, mucho mejor que el recuento de libros. Veinte libros de trescientas páginas y ocho de ochocientas son cantidades de lectura parecidas, pero contadas por libros parece que una persona lee el triple que la otra.
Libros por género
Los diez géneros que más repites, ordenados. Es el gráfico que más suele sorprender, porque casi nadie tiene una idea precisa de su propio reparto. Sirve para dos cosas opuestas y ambas legítimas: descubrir que te has encerrado en un género y quieres salir, o confirmar que ya sabes lo que te gusta y dejar de sentirte culpable por no leer «lo que hay que leer».
Ojo con una trampa: los géneros vienen de los datos del libro y no siempre son finos. Un mismo tipo de novela puede aparecer repartida en dos etiquetas distintas y parecer menos de lo que es. Merece la pena unificarlas a mano si te importa la precisión.
Distribución de valoraciones
Cuántos libros has puntuado con cada número de estrellas, contando solo los terminados. Este gráfico habla más de ti que de los libros. Si casi todo son cuatros y cincos, no significa que tengas una suerte extraordinaria eligiendo: significa que valoras generosamente, o que abandonas pronto lo que no te gusta y por eso nunca llega a puntuarse.
Una distribución con variedad real —con sus doses y sus treses— hace que tus cincos signifiquen algo. Si todo es un cinco, ninguno lo es.
Autores más repetidos
Tu top diez de autores por número de libros. Es el gráfico más directo para detectar en qué punto estás: si una sola persona ocupa un tercio de la lista, estás en fase de devorar una obra completa, que es una forma estupenda de leer y también una forma de no descubrir nada nuevo durante meses.
Ritmo narrativo
De los libros a los que les has puesto ritmo —de lento a trepidante— cuántos caen en cada nivel. Cruzado con las valoraciones responde una pregunta bastante reveladora: si tus mejores notas se concentran en lo trepidante, ya sabes qué buscar cuando quieras acertar seguro; si están en lo pausado, deja de coger thrillers pensando que te van a enganchar.
Estados de ánimo
Los diez ánimos que puedes marcar en cada libro —reflexivo, oscuro, aventurero, romántico, misterioso, emotivo, tenso, inspirador, humorístico, tranquilizador— contados en tu biblioteca. Es el más subjetivo de los siete y el más útil para elegir la próxima lectura, porque casi nunca apetece «una novela negra»: apetece algo tenso, o algo tranquilizador. Este gráfico es el que traduce el humor del día en una recomendación.
Los números de debajo
Bajo los gráficos aparecen los datos redondos, que son los que más se comparten:
- Tasa de finalización: qué porcentaje de tu biblioteca has terminado.
- Libro más largo que has terminado.
- Género y autor favoritos, por número de libros.
- Media de páginas de los libros que acabas.
- Páginas que te quedan para terminar lo que tienes en curso.
- Nota media de tus valoraciones.
El de las páginas restantes es el que más se mira en la práctica, porque convierte «tengo tres libros a medias» en un número concreto y de repente el plan parece abordable.
Filtrar por género
Todos los gráficos se pueden recalcular sobre un solo género. Ahí es donde aparecen las respuestas concretas: si eres más dura valorando novela negra que fantasía, si terminas más lo que lees por gusto que lo que lees por deber, si el ritmo que prefieres cambia según el género.
Cuánto hace falta registrar
Con quince o veinte libros ya se ven patrones de género y de autor. Las valoraciones tardan más: hasta unos treinta libros puntuados, la distribución se mueve demasiado con cada nota nueva como para sacar conclusiones. Y el ritmo y los ánimos aparecen vacíos hasta que empiezas a marcarlos, porque no son datos del catálogo sino opiniones tuyas.
La forma menos pesada de arrancar es no rellenar nada retroactivamente. Marca solo los libros que vayas terminando a partir de ahora y en tres meses tendrás material de sobra.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo hay que registrar para que las estadísticas sirvan de algo?
Con quince o veinte libros ya se ven patrones de género y de autor. Para las valoraciones hace falta algo más, porque hasta que no valoras unos treinta libros la distribución se mueve mucho con cada nueva nota.
¿Cuenta las páginas de los libros que abandono?
Sí, pero por separado. En el gráfico de páginas leídas los abandonados tienen su propia barra y solo suman hasta donde llegaste, no el total del libro. Las páginas de un libro dejado a la mitad son páginas leídas igualmente.
¿Puedo ver las estadísticas de un solo género?
Sí. Hay un filtro por género que recalcula todos los gráficos con ese subconjunto. Sirve para responder preguntas concretas, como si valoras más alto la fantasía que la novela negra.
¿Los datos de género y ritmo hay que rellenarlos a mano?
El género se rellena solo en muchos casos, porque llega con los datos del libro al añadirlo. El ritmo narrativo y los estados de ánimo sí son manuales: son valoraciones tuyas, no datos del catálogo, y por eso sus gráficos aparecen vacíos hasta que empiezas a marcarlos.
De dónde salen estos datos
De lo que vas anotando sin darte cuenta: la sección de cada libro, las páginas, la nota al terminarlo. Ningún gráfico pide trabajo extra más allá de marcar ritmo y ánimo si te apetece. Cómo funciona el registro está contado en la app para llevar el registro de tus lecturas.
Si de mirar los gráficos sale la conclusión de que lees menos de lo que creías, el siguiente paso está en cómo elegir cuántas páginas leer al día. Y si lo que descubres es que repites un patrón de historia sin saberlo, el glosario de tropos literarios le pone nombre.
Los gráficos se generan solos a partir de lo que anotes: no hay que configurar nada. La cuenta es gratis, sin anuncios y sin tarjeta.
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